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La parroquia y la Junta Local de Rafael Perazza promueven el reciclado de aceite domiciliario

Publicado porLa Semana — sociedad

La parroquia y la Junta Local de Rafael Perazza promueven el reciclado de aceite domiciliario

El pasado lunes 24 de agosto en la parroquia de Rafael Perazza, fue presentado el programa de reciclado de aceite que se realiza en coordinación con la empresa Alur (subsidiaria de Ancap), y que implica la entrega de un recipiente plástico en el que las familias pueden depositar el aceite descartado y una vez lleno el recipiente lo entregan en la propia parroquia donde se ubicará el punto verde que recogerá todo el aceite de la localidad, que luego será derivado a la empresa estatal para su reciclado.

La presentación contó con presencias como la de la presidenta de la Junta Departamental Carolina Hornes, el director de Desarrollo Rubén Aníbal Bacigalupe, el diputado Sergio Valverde, las edilas Fernanda Castro (PN), y Estela Álvarez (FA), integrantes de la Junta Local de Rafael Perazza, el alcalde de Libertad Matías Santos y representantes de la comunidad.

Juan González, Presidente de la Junta Local e integrante de la comisión de la parroquia fue el encargado de llevar adelante el acto. Dijo que el descarte del aceite usado “es un problema que venimos trayendo desde hace toda una vida. Lo tiramos en el fondo, en el tarro de la basura, contaminábamos todo y no nos dábamos cuenta de lo que estábamos haciendo, porque yo también lo hice”.

“Ahora, por suerte, con el reciclaje hay una solución”, comentó y dijo luego que el programa presentado promueve que “el aceite se vuelva a recuperar y se usa para el biodiesel, para la glicerina de los jabones, es una forma de reciclar la basura”.

“La idea un poco nuestra es empezar con un punto verde, como se le dice, pero que lo tomen los demás, desde los supermercados, comercios, hablaba un amigo de Punta Valdez, que quisiera llevarlo para allá, está muy bueno que esto se expanda para encontrar la solución al aceite domiciliario, que no deja de ser un gran problema”, mencionó González, que aclaró que todo empezó con la idea fue del padre Carlos Molina, a cargo de la parroquia de Perazza.

DOCENTE | González luego le dio la palabra a un docente de geografía, llamado Martín –del que no se dio el apellido-, quien mencionó que antes de irse le interesaba mencionar que el programa le interesa “por una cuestión de formación profesional. Toda la parte de políticas medioambientales lo he manejado durante muchos años en mis cursos.

Cuando Carlos (Molina) comenzó con la iniciativa, a mí me pareció muy interesante, principalmente porque acá no tenemos una forma de poder trabajar ni evacuar estos desechos, al no tener ni siquiera un sistema de saneamiento”.

“Tampoco teníamos una iniciativa como esta que nos permitiera ir educando a los vecinos que hay una posibilidad de que este residuo, que es muy tóxico, que en una pequeña cantidad puede contaminar muchísima agua, se haga el tratamiento como corresponde.

La idea es que empecemos de a poco y de abajo a tomar conciencia que como adultos tenemos que comenzar a procesar de otra forma los residuos domésticos, no solamente los sólidos, -ya ha habido algunas iniciativas, principalmente de compostaje-, también con los líquidos y principalmente, con el aceite”, agregó el docente.

SOLIDARIDAD | El padre Carlos Molina a su vez, comentó que iba a comenzar diciendo “algo que todos lo sabemos, pero es básico que alguien nos lo recuerde de vez en cuando. En Perazza, en Villa María, en Rincón del Pino, en Pueblo Rivero y también los vecinos de Arazatí, respiramos el mismo aire y bebemos de la misma agua”.

Agregó que desde hace 60 años se viene diciendo el mal que estamos haciendo al planeta, contaminando tanto en agua como en aire. “Con lo que hacemos en nuestras casas, directa e indirectamente, positiva y negativamente, afecta a nuestros vecinos”. Dijo luego un litro de aceite tirado en el fondo de una casa, “contamina hasta mil litros de agua potencialmente potable.

Es decir, potencialmente -para los chicos que están estudiando y que tienen filosofía-, una semilla de un limonero está en potencia de ser un árbol de limones que dé limones. ¿Por qué digo mil litros de agua en potencia de ser potable?

Porque a toda la sociedad nos cuesta dinero potabilizar esa agua, para poderla tomar, principalmente los más pobres son los que salen más perjudicados, porque son los que consumen más cantidad de agua porque no pueden comprar agua envasada”.

Agregó luego que con el gesto “de juntar nosotros el aceite de nuestras casas, no nos lleva más de 10 segundos guardar un poco de aceite en esos recipientes, de algún modo se demuestra que me interesa el otro, en tiempos donde se promociona el individualismo”. “Esta es una invitación muy sencilla, por ahora los recipientes los tendremos aquí, en la Secretaría. Ojalá que muchos más se sumen.

Se va a ir entregando uno de estos recipientes, no hay un tiempo específico para llenarlo, lo podrán llenar en un mes, en un año, en seis meses, dependiendo del consumo que ustedes tengan. Lo entregan aquí, se guardarán en el reciclador, en el contenedor. Y bueno, una vez se llene, se hacen los trámites nuevamente para llevarlo”, narró el sacerdote.

Molina dijo después que “algunos han consultado si se va a pagar por este aceite, pero acá no se piensa en el dinero, se piensa en el bienestar del sistema, de la casa común, es decir, del planeta. Es una invitación abierta para quien quiera sumarse. Es gratuito, es pensar en el otro”.

Terminada la oratoria del sacerdote Carlos Molina, dejaron su mensaje de apoyo la presidenta de la Junta Departamental Carolina Hornes, el director de la Intendencia Rubén Bacigalupe, el diputado Sergio Valverde y el alcalde de Libertad Matías Santos.

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