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Crece la preocupación en el norte: el Cebollatí avanza, hay caminos cortados y en 20 días cayeron 529 milímetros de lluvia

Publicado porRocha al Día

Crece la preocupación en el norte: el Cebollatí avanza, hay caminos cortados y en 20 días cayeron 529 milímetros de lluvia

La creciente mantiene en alerta a las localidades de Cebollatí y Charqueada. El río Cebollatí alcanzaba los 5,50 metros y continuaba creciendo, mientras el río Olimar había llegado a 9,20 metros. Por el momento no se habían registrado evacuaciones, pero las autoridades y las fuerzas vivas ya preparaban los espacios para asistir a familias si la situación se agrava.

La acumulación de agua comienza a traducirse en consecuencias concretas para las poblaciones del norte. Caminos y pasos afectados, zonas bajas anegadas y una creciente que mantiene bajo vigilancia a localidades como Cebollatí y Charqueada forman parte del escenario que se vive por estas horas.

En diálogo con Nueva Radio Lascano, Rosalino Almeida describió la situación y aportó un dato que permite dimensionar la magnitud del episodio: desde el 1.º de agosto hasta este jueves 20 se acumularon 529 milímetros de lluvia, un volumen equivalente, según explicó, a aproximadamente cinco meses de precipitaciones promedio.

“Casi 600 litros por metro cuadrado”, resumió Almeida al referirse a la cantidad de agua recibida en apenas 20 días.

El Cebollatí continúa creciendo

Uno de los principales focos de atención está puesto sobre el río Cebollatí. Al momento de la entrevista, el nivel se encontraba en 5,50 metros y creciendo a razón de unos dos centímetros por hora. La preocupación aumenta porque, de acuerdo con Almeida, el nivel cercano a los 6 metros comienza a generar dificultades en sectores bajos de Cebollatí y Charqueada.

En Cebollatí, el agua ya se encontraba aproximadamente a 100 metros de la primera vivienda ubicada en las proximidades de la planta de la localidad. La dinámica del río también genera preocupación por los tiempos de respuesta. Almeida explicó que el Cebollatí suele crecer lentamente pero de manera sostenida, mientras que otros cursos de agua de la zona pueden presentar una evolución más rápida.

Por ahora no hay evacuados, pero ya se prepara un operativo Almeida confirmó que hasta el momento de la entrevista no se habían registrado evacuaciones en Charqueada.

Sin embargo, el escenario es seguido de cerca y las instituciones locales ya tienen previstos espacios para recibir a personas que eventualmente deban abandonar sus viviendas. El Municipio cuenta con el gimnasio y otros lugares que podrían ser utilizados como centros de alojamiento, mientras las fuerzas vivas de la localidad mantienen coordinación para actuar ante una eventual emergencia.

La referencia para comenzar a tener viviendas comprometidas, según explicó Almeida, se ubica aproximadamente entre los 5,80 y 6 metros de altura del río.

El río Olimar llegó a 9,20 metros

A la creciente del Cebollatí se suma la situación del río Olimar, que alcanzó los 9,20 metros, provocando además el avance del agua sobre campos y zonas bajas. Ese escenario ya generó dificultades en la circulación y mantiene bajo observación distintos puntos de las rutas y caminos de la zona.

La ruta 17 permaneció cortada en algunos sectores durante los últimos días debido a la presencia de agua en campos y zonas bajas. Almeida señaló que existen varios puntos que suelen quedar afectados cuando las crecientes del Olimar son importantes.

Advertencia por pasos y caminos inundados

Uno de los principales llamados de atención durante la entrevista estuvo dirigido a quienes intentan atravesar caminos o puentes con agua. Almeida relató que recientemente un vehículo tuvo dificultades al intentar cruzar el Paso del Rano y terminó siendo desplazado por la corriente contra la defensa del puente.

También informó sobre otro episodio ocurrido en la zona de La Lata, donde un automóvil cayó por una barranca al intentar atravesar un pequeño puente sin barandas. El mensaje fue contundente: no intentar cruzar pasos, caminos o carreteras que estén cubiertos por agua. En Charqueada, además, se informó que se había prohibido totalmente el cruce en determinados puntos afectados por la creciente.

La lluvia también golpea las barrancas de Charqueada La cantidad de agua caída no solamente está repercutiendo sobre los niveles de los ríos. En la zona del puerto de Charqueada también se observaron desprendimientos y desmoronamientos de barrancas, una situación que, según Almeida, se viene registrando desde hace años pero que ahora vuelve a quedar expuesta por la combinación de lluvias, humedad y creciente.

El vecino explicó que en algunos sectores la distancia entre la pasarela y la barranca es actualmente muy reducida, lo que genera preocupación por el deterioro de ese entorno. También señaló que las modificaciones realizadas en el puente cambiaron parcialmente la dinámica del agua, aunque el deterioro de las barrancas responde a un proceso que lleva tiempo.

529 milímetros en apenas 20 días El dato que atraviesa toda la situación es el volumen de lluvia acumulado. 529 milímetros entre el 1.º y el 20 de agosto representan una cantidad extraordinaria de agua para un período tan corto. La cifra ayuda a explicar el comportamiento de los cursos de agua, la saturación de los campos, los cortes de caminos y la preocupación existente en las localidades más expuestas.

Mientras el Cebollatí continúa creciendo y se espera conocer hasta dónde llegará el pico de la creciente, la prioridad en las próximas horas será seguir la evolución de los niveles de los ríos y evitar que personas intenten atravesar zonas inundadas.

En el norte, el agua ya dejó de ser solamente un dato de lluvia: se convirtió en un problema concreto para la circulación, la producción y la seguridad de quienes viven en las zonas más bajas. Fuente: Nueva Radio Lascano / entrevista a Rosalino Almeida.

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