Cebollatí se prepara para una posible evacuación: el agua avanza y crece el temor a que la localidad quede aislada
Publicado porRocha al Día

La situación en Cebollatí se vuelve cada vez más preocupante. Las lluvias no dan tregua, el agua ya se encuentra a unos 200 metros de la localidad y las zonas más bajas comenzaron a sufrir el avance de las cañadas. La Junta Local prepara una evacuación preventiva, mientras advierte que el ingreso del agua proveniente de la cuenca del Olimar puede acelerar el deterioro de la situación.
Cebollatí atraviesa horas de máxima preocupación por la crecida del río y el avance del agua hacia la localidad. Las lluvias comenzaron durante la tarde del miércoles y continuaban este jueves, sin dar tregua, mientras las autoridades locales trabajan contrarreloj para preparar una eventual evacuación de vecinos.
La advertencia fue realizada por Bettina García, integrante de la Junta Local de Cebollatí, durante una entrevista con Nueva Radio Lascano. Según explicó, el agua ya se encuentra aproximadamente a 200 metros del pueblo y las cañadas comenzaron a ocupar sectores de la periferia, especialmente en las zonas más bajas.
“Así como se viene la mano, va a ser muy rápido”, señaló García, al describir una situación que puede agravarse durante las próximas horas.
El agua avanza hacia la localidad
Uno de los principales factores de preocupación es que el agua que ya llegó a las inmediaciones de Cebollatí no sería todavía el volumen más importante que deberá afrontar la zona. La Junta Local espera el ingreso de agua proveniente de la cuenca del Olimar, donde también se registraron importantes crecientes. García explicó que durante la madrugada el avance fue significativo.
Mientras cerca de la medianoche el agua se encontraba a la altura de La Grasera y comenzaba a afectar la ruta 91, pocas horas después se encontraba a unos 200 metros de la localidad. En algunos sectores periféricos, el agua ya se encuentra prácticamente junto a las viviendas. La situación es especialmente delicada en el entorno de calle Laguna Merín y avenida El Parado, una de las zonas más bajas de Cebollatí.
Ya hay familias que se autoevacuaron
La Junta Local comenzó a recorrer las viviendas ubicadas en las zonas de mayor riesgo y a conversar con las familias para que no esperen hasta el último momento. Algunas personas ya decidieron abandonar preventivamente sus hogares y trasladaron sus pertenencias a viviendas de familiares.
La prioridad, explicó García, estará puesta en las personas mayores y en aquellas familias que puedan tener mayores dificultades para abandonar sus viviendas rápidamente. “Por favor no esperen a último momento”, fue el pedido realizado desde la Junta. La advertencia tiene una razón concreta: la capacidad de traslado disponible en Cebollatí es limitada.
Un solo camión para evacuar a los vecinos
Uno de los datos más preocupantes surgidos de la entrevista es la capacidad de respuesta con la que cuenta actualmente la Junta Local. Para las tareas de evacuación dispone de un camión y una retroexcavadora proporcionada por la Intendencia. El camión, además, es antiguo y presenta problemas eléctricos, particularmente con las luces, según explicó García.
Por ese motivo, desde la Junta se insiste en que las familias que puedan estar en riesgo no esperen a que el agua ingrese a sus viviendas para comenzar a salir. La preocupación aumenta si la evacuación debe realizarse durante la noche, con calles afectadas por el agua y con una cantidad creciente de personas que necesiten ser trasladadas.
Ante un escenario de mayor gravedad, la Junta prevé solicitar apoyo a Bomberos y al Ejército, además de continuar coordinando con la Intendencia de Rocha. La ruta 91 ya está interrumpida y preocupa la ruta 15 El aislamiento de Cebollatí es otra de las principales preocupaciones.
La ruta 91 permanece interrumpida y la situación de la ruta 15 es seguida de cerca, ya que un corte en ese corredor podría dejar a la localidad prácticamente aislada. García explicó que durante la tarde anterior el agua ya bordeaba la ruta 15 a la altura de una escuela, aunque todavía no se encontraba cortada. Este jueves se esperaba una nueva evaluación de las condiciones del camino.
El problema no se limita al acceso de vehículos particulares. Si Cebollatí queda aislado de Rocha y Treinta y Tres, también puede complicarse el ingreso de alimentos, medicamentos y otros elementos esenciales. “Si nos aislamos de 33 y de Lascano se nos complica después el tema de alimentos”, advirtió García.
El agua también está afectando los campos y canales La enorme cantidad de agua acumulada en los campos constituye otro de los factores que complican el panorama. Según la Junta Local, los canales tienen dificultades para desagotar y existen problemas para abrir determinadas compuertas, lo que impide evacuar rápidamente el agua acumulada.
La preocupación es que, con nuevos aportes provenientes de la cuenca del Olimar, el sistema de drenaje pueda verse todavía más exigido. La situación, por tanto, no depende solamente de las lluvias que continúan sobre Cebollatí, sino también del agua que llega desde otras zonas de la cuenca.
Ya se preparan lugares para recibir evacuados
Ante la posibilidad de que más familias deban abandonar sus hogares, la Junta Local ya identificó distintos espacios que podrían utilizarse para alojar a los damnificados. Entre ellos se encuentran MEVIR 1, MEVIR 2 y MEVIR 3, el Club Social y el Club de Abuelos, además de viviendas particulares ofrecidas por vecinos.
También se dispone de un espacio de la propia Junta destinado especialmente a recibir a personas mayores y niños, procurando que puedan permanecer en un lugar acondicionado y protegido del frío. El comedor municipal será utilizado para preparar viandas destinadas a las familias evacuadas. La Junta también cuenta con algunas canastas de alimentos proporcionadas por la Intendencia para atender situaciones de urgencia.
Se necesitan abrigos, frazadas y colchones
En medio de la preparación para una eventual evacuación, comienzan a aparecer necesidades concretas. La Junta Local señaló que serán necesarios abrigos, frazadas y colchones individuales para atender a las familias que deban abandonar sus hogares. El pedido adquiere especial importancia debido a las bajas temperaturas y a la posibilidad de que el número de personas evacuadas aumente rápidamente.
En una localidad que podría enfrentar además dificultades de acceso, disponer de estos elementos antes de que la emergencia llegue a su punto máximo puede resultar determinante. Cebollatí mira las próximas horas con preocupación La situación continúa bajo seguimiento y las autoridades locales mantienen contacto permanente con la Intendencia y los organismos que puedan colaborar ante una eventual emergencia mayor.
Pero el mensaje que surge desde Cebollatí es claro: no se quiere esperar a que el agua entre a las casas para comenzar a evacuar. La experiencia de la propia localidad indica que una creciente puede avanzar rápidamente. Esta vez, además, la preocupación está puesta en el volumen de agua que todavía debe llegar desde la cuenca del Olimar.
Mientras las lluvias continúan, Cebollatí se prepara para uno de los escenarios más difíciles: evacuar a sus vecinos, proteger a las personas más vulnerables y evitar que la localidad quede aislada sin capacidad suficiente para recibir alimentos y asistencia.
La situación requiere seguimiento permanente y, especialmente, que los recursos necesarios estén disponibles antes de que la emergencia alcance su punto crítico. Porque cuando el agua llega a las puertas de una localidad, el tiempo para reaccionar empieza a ser cada vez menor. Foto de Archivo Nueva Radio Lascano.
Esta nota es de Rocha al Día. Verla en su sitio original apoya al medio que la publicó.
Leer en Rocha al DíaComentarios
Cargando…