“Hotel Circular Uruguay”: El proyecto sustentable con impronta neohelvética que compite en Buenos Aires
Publicado porHelvecia — sociedad

Santiago Alpuin, de 16 años, integra un grupo de estudiantes de Gastronomía de la UTU y la Escuela de Hotelería Nº 3 de Montevideo que resultó finalista en un concurso internacional sobre hotelería sustentable. El proyecto propone conectar hoteles y restaurantes con organizaciones sociales, huertas comunitarias y establecimientos dedicados a la cría de animales.
Santiago Alpuin cursó la escuela primaria en Nueva Helvecia y estudió hasta noveno grado en el Liceo de Rosario. En 2025 se trasladó a Montevideo para continuar su formación en gastronomía, una vocación que comenzó a descubrir desde muy pequeño en su ciudad natal.
A mediados de este año, una representante de la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay (AHRU) visitó la institución educativa para presentar un concurso relacionado con la hotelería sustentable y el programa Hoteles más Verdes.
Aunque la convocatoria estaba dirigida principalmente a estudiantes de hotelería, el grupo de Gastronomía también podía participar si encontraba una forma de abordar el tema desde su especialidad. Los estudiantes aceptaron el desafío.
La propuesta surgió de una clase integrada por unas quince personas, que comenzaron a intercambiar ideas para identificar una necesidad relacionada con la gastronomía, la hospitalidad y el cuidado del ambiente.
De ese trabajo colectivo nació “Hotel Circular Uruguay”, una aplicación diseñada para conectar los excedentes de alimentos de hoteles, restaurantes y servicios de bufé con organizaciones sociales, ONG, huertas comunitarias o establecimientos que puedan aprovecharlos para la alimentación animal.
Santiago explicó que, en los servicios de bufet, es habitual que algunos alimentos, como jamones, lácteos, embutidos o panificados, ya no puedan volver a ofrecerse al público, aunque todavía se encuentren en condiciones de ser aprovechados. La aplicación permitiría que un hotel o restaurante publicara los alimentos disponibles para donar.
Las organizaciones interesadas podrían consultar la oferta, solicitarla y coordinar directamente el día y la hora para retirarla. “Sería un formato parecido al de Mercado Libre o una aplicación de delivery. El hotel carga lo que tiene para donar y la organización coordina para pasar a retirarlo”, señaló el estudiante. La iniciativa contempla distintos destinos según el estado de los productos.
Los alimentos que todavía sean aptos para el consumo humano podrían entregarse a organizaciones que asisten a personas en situación de vulnerabilidad. Aquellos que ya no puedan consumirse podrían destinarse, cuando corresponda, a la alimentación animal o utilizarse para elaborar compost destinado a huertas comunitarias.
El objetivo es prolongar la vida útil de los alimentos y evitar que terminen directamente en la basura. De esta manera, se busca reducir el desperdicio, las pérdidas económicas y el impacto ambiental generado por los residuos alimentarios. Por el momento, la aplicación todavía no ha sido desarrollada.
Los estudiantes están realizando averiguaciones para conseguir el apoyo técnico necesario y transformar la idea en una herramienta que pueda utilizarse en la práctica. “Nosotros estudiamos Gastronomía y no sabemos programar una aplicación, pero estamos intentando encontrar la manera de llevarla adelante”, explicó Santiago.
El proyecto fue seleccionado como finalista y será presentado en Hotelga , la feria de hotelería y gastronomía que se desarrolla en Buenos Aires. En el concurso participan jóvenes de instituciones de Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay. Aunque la iniciativa fue construida por todo el grupo, tres estudiantes de quinto año fueron elegidos para representarlo.
Ellos deberán subir al escenario, presentar la aplicación y defender el proyecto ante un jurado. La competencia tendrá dos instancias de reconocimiento. Una dependerá de la evaluación del jurado durante la presentación en Buenos Aires y otra estará vinculada al apoyo del público a través de los “me gusta” obtenidos por el video del proyecto.
Una vocación que comenzó en la infancia
El interés de Santiago por la cocina nació cuando tenía alrededor de ocho años. Como sus padres trabajaban y él concurría a la escuela por la tarde, comenzó a preparar por sí mismo algunas comidas sencillas. “Me quedaba un rato solo antes de ir a la escuela y, cuando tenía hambre, preparaba algo en el microondas. Ahí empezó mi interés por la cocina”, recordó.
Más adelante, concurrió durante varios años a la Escuela del Hogar de Nueva Helvecia, una institución por la que siente un especial cariño y donde dio sus primeros pasos formativos. Al finalizar noveno grado, decidió continuar sus estudios en la capital. Actualmente estudia en UTU y, paralelamente, se forma en el Instituto Turístico Hotelero del Uruguay (ITHU).
Durante el año pasado realizó diplomados en panadería, sushi y barismo, mientras que este año comenzó la carrera de cocinero profesional. Santiago destacó que “Hotel Circular Uruguay” es el resultado del esfuerzo de todo el grupo y agradeció el apoyo recibido.
Ahora, los estudiantes esperan contar con el respaldo del público para avanzar en el concurso y seguir desarrollando una idea que combina gastronomía, solidaridad y cuidado del ambiente. Para apoyar al proyecto, se puede ingresar al video publicado en Instagram .
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