Nueva Helvecia incorporó el nombre de Julio Escudero a su nomenclátor
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Nueva Helvecia incorporó el nombre de Julio Escudero a su nomenclátor. En el Día Internacional de las Personas Detenidas Desaparecidas, la ciudad inauguró la calle que lleva el nombre de Julio Escudero Mattos, detenido y desaparecido durante la dictadura cívico-militar. La nueva denominación se encuentra con la calle Nibia Sabalsagaray, en una esquina cargada de memoria y simbolismo.
Nueva Helvecia vivió este domingo una jornada histórica con la inauguración de la calle Julio Escudero, en homenaje al neohelvético detenido y desaparecido en 1976 durante la dictadura cívico-militar.
El acto se realizó en la intersección con la calle Nibia Sabalsagaray y reunió a familiares de Julio Escudero y de Nibia Sabalsagaray; al alcalde Marcelo Alonso, a los senadores Nicolás Viera y Daniel Borbonet; al Director de Descentralización de OPP, José Manuel Arenas; al exdirigente político y sindical León Lev, a la presidenta de AEBU, María Eugenia Estoup; al edil Carlos Fernández, y a los concejales de Nueva Helvecia Daniel Martens, Gimena Macías, Ademar Bermúdez y Julián Mesa entre otros.
La ceremonia fue organizada por el Municipio de Nueva Helvecia y el colectivo Nueva Helvecia por Verdad y Justicia. La fecha elegida, 30 de agosto, coincidió con el Día Internacional de las Personas Detenidas Desaparecidas.
La esquina une simbólicamente los nombres de dos hijos de Nueva Helvecia víctimas del terrorismo de Estado: Nibia Sabalsagaray, asesinada durante la dictadura, y Julio Escudero Mattos, quien permanece desaparecido desde octubre de 1976.
Durante el acto se dio lectura a un mensaje de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, en el que se destacó el trabajo realizado por el colectivo local, el Municipio, AEBU y los vecinos que sostuvieron la iniciativa durante estos años. «Que una calle lleve hoy su nombre no cierra ninguna historia. Julio sigue desaparecido y seguimos exigiendo respuestas», expresó el mensaje.
También señaló que su nombre vuelve a estar «entre su gente, en su ciudad, formando parte de la vida cotidiana de quienes caminen por estas calles y de las generaciones que vendrán».
El texto remarcó especialmente la unión de las calles Julio Escudero y Nibia Sabalsagaray: «Dos historias profundamente vinculadas a Nueva Helvecia, dos vidas atravesadas por el terrorismo de Estado y dos nombres que hoy nos invitan a recordar».
Adolfo Drescher: «Mi hermano del alma» Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la intervención de Adolfo Drescher, compañero de militancia sindical y política de Julio Escudero. Dreyer lo recordó como «mi hermano del alma, de esos hermanos que uno no recibió por la familia, sino que fueron elegidos mutuamente en el transcurso de la vida».
Ambos se conocieron durante su actividad bancaria y compartieron la militancia en AEBU, el Banco Hipotecario del Uruguay y el Partido Comunista. Dreyer describió a Escudero como un hombre sencillo, inteligente y socarrón, que formulaba preguntas para provocar la reflexión y estimular el pensamiento de sus compañeros. También recordó las circunstancias de su desaparición.
Escudero descendió de un ómnibus cerca del Hospital de Clínicas y debía encontrarse con Dreyer en una casa ubicada a pocas cuadras, pero nunca llegó. Las fuerzas represivas tampoco alcanzaron aquel lugar. Para Drescher, ese hecho demuestra que Escudero no reveló el destino al que se dirigía ni puso en peligro a quienes lo esperaban.
«Escudero es uno de los tantos que fueron asesinados y hay muchos de los que todavía no sabemos dónde están», manifestó.
La memoria como una presencia cotidiana
La profesora, ex intendenta de Montevideo e integrante del Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio, Ana Olivera, destacó que el homenaje se realizara precisamente el 30 de agosto y valoró la decisión unánime de incorporar el nombre de Julio Escudero al nomenclátor.
Olivera sostuvo que Escudero fue un hombre profundamente comprometido con su tiempo, con la unidad del movimiento sindical, la resistencia a la dictadura y la recuperación de la democracia. «La memoria no es lo mismo que recordar. Es tenerlos presentes cada uno de los días de nuestras vidas y seguir peleando por verdad, justicia y nunca más terrorismo de Estado», expresó.
También recordó que durante los años de dictadura hubo resistencia, militancia clandestina, cárcel y exilio. En ese contexto situó el compromiso de Escudero, tanto en el movimiento sindical como en el Partido Comunista. La historia de Julio Escudero según Artigas, su hermano Julio Lorenzo Escudero Mattos nació en Nueva Helvecia el 27 de mayo de 1943.
Estudió en la Escuela N.º 40 y posteriormente asistió al liceo de la ciudad. Durante su juventud se trasladó a Montevideo y comenzó a trabajar en el Banco Transatlántico del Uruguay. Tras el cierre de esa institución, pasó a desempeñarse en el Banco Hipotecario del Uruguay. Fue militante de la Asociación de Bancarios del Uruguay, del Frente Amplio y del Partido Comunista del Uruguay.
Su hermano Artigas Escudero Mattos lo recordó como una persona inteligente, sociable, cariñosa y de firmes convicciones. Julio Escudero fue detenido en la vía pública en Montevideo el 29 de octubre de 1976. Testimonios de otros detenidos permitieron establecer que estuvo recluido y fue torturado en el centro clandestino de detención conocido como 300 Carlos o Infierno Grande.
La Comisión para la Paz concluyó en 2003 que murió como consecuencia de las torturas recibidas. Sin embargo, sus restos nunca fueron encontrados y continúa oficialmente desaparecido. Artigas Escudero explicó también el proceso que permitió incorporar el nombre de su hermano al nomenclátor.
La iniciativa impulsada por vecinos requirió modificar la normativa departamental, ya que esta exigía que hubiera transcurrido un período determinado desde la muerte de una persona para poder designar una calle con su nombre, algo imposible de establecer en los casos de desaparición forzada.
Finalmente, el 19 de noviembre de 2025, la Junta Departamental de Colonia aprobó por unanimidad la designación. Durante el acto se destacó que se trata de la primera calle del departamento de Colonia que recuerda a una persona detenida desaparecida.
«Un mojón para la historia de la comunidad» El alcalde de Nueva Helvecia, Dr. Marcelo Alonso, reconoció el trabajo realizado durante estos años y señaló que la inauguración «marca un mojón para la historia de esta comunidad». Alonso destacó el simbolismo de la intersección entre las calles Julio Escudero y Nibia Sabalsagaray.
«La convivencia ciudadana se construye con el que piensa igual, pero también con el que piensa distinto. Ese es el Estado que nosotros queremos construir colectivamente», afirmó. La presidenta de AEBU, María Eugenia Estoup, reafirmó el compromiso del sindicato con la memoria, la verdad, la justicia y la defensa de la democracia.
«Somos hijos de esa lucha y tomamos la bandera para seguir adelante, para decirles que su lucha no fue en vano», expresó Estoup, quien también reivindicó el papel del movimiento sindical frente a los discursos que atacan la convivencia democrática. La jornada culminó con el descubrimiento del nomenclátor y un prolongado aplauso de los presentes.
Desde ahora, el nombre de Julio Escudero forma parte del espacio público de Nueva Helvecia y se encuentra con el de Nibia Sabalsagaray. En las palabras de Natalia, hija de Julio, leídas durante el acto, quedó resumida una espera que atraviesa cinco décadas: «Todavía lo sigo buscando. Todavía lo sigo esperando». Fotos: Pablo Cribari.
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