Enterate
Otro
Depto. de Rocha

1 visita

OSE: estiman en US$ 36 millones al año el valor del agua que no se factura

Publicado porRocha al Día

OSE: estiman en US$ 36 millones al año el valor del agua que no se factura

Raúl Viñas, integrante de MOVUS, cuestionó las pérdidas y los problemas de facturación en OSE y reclamó priorizar el control de las redes antes de destinar recursos a nuevas obras. El organismo reconoce que el agua no contabilizada representa cerca de la mitad del volumen disponible en el sistema. ¿Cuánto dinero pierde OSE por el agua potable que se produce, pero no termina siendo facturada?

La pregunta volvió al debate público tras las declaraciones de Raúl Viñas, integrante del Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS), quien estimó en unos US$ 36 millones anuales el valor del agua que, según sus cálculos, se utiliza sin pagar o no se cobra por problemas de facturación.

En declaraciones a Informativo Sarandí, Viñas sostuvo que aproximadamente un 15% del agua potabilizada correspondería a situaciones vinculadas con errores de facturación o consumos que no se pagan. Según su estimación, el monto equivaldría a unos US$ 100.000 diarios.

El integrante de MOVUS calificó la situación como “el gran robo del siglo” y cuestionó que, a su entender, OSE no haya dado una respuesta suficiente al problema.

Qué dice OSE sobre el agua que no se factura

La información publicada por el propio organismo permite dimensionar el desafío. OSE señala que el agua no contabilizada se encuentra en el entorno del 49–50% del volumen disponible en el sistema.

Sin embargo, ese porcentaje incluye distintas situaciones y no debe interpretarse como agua robada en su totalidad. El indicador comprende, por un lado, las pérdidas físicas, como las fugas y los escapes en las tuberías. Por otro, incluye pérdidas comerciales o aparentes, relacionadas con conexiones no autorizadas, errores de medición y agua consumida que no llega a facturarse correctamente.

La distinción es relevante: no toda el agua que OSE no contabiliza corresponde a un consumo clandestino, ni todas las pérdidas tienen la misma causa.

Reparar redes y controlar consumos

Viñas cuestionó las inversiones previstas en infraestructura, entre ellas las vinculadas a Aguas Corrientes y Casupá, y planteó que se debería dar prioridad a la reparación de cañerías y a la detección de conexiones irregulares. También propuso mejorar el control mediante mediciones en las redes troncales, con el objetivo de identificar dónde se producen las pérdidas y actuar sobre ellas.

El planteo pone en discusión cómo deben distribuirse los recursos: cuánto destinar a ampliar la capacidad de abastecimiento y cuánto a reducir el agua que se pierde o no se contabiliza durante la distribución. OSE, por su parte, cuenta con un programa de reducción de agua no contabilizada que incluye sustitución de tuberías y medidores, además de sistemas de medición y control.

El organismo también ha informado sobre iniciativas para mejorar el monitoreo de las redes. Una cifra que requiere distinguir sus componentes La estimación de US$ 36 millones anuales corresponde a los cálculos expresados por Viñas y no debe confundirse con una pérdida económica oficial confirmada por OSE.

Para determinar cuánto dinero podría recuperarse efectivamente, sería necesario conocer qué proporción del agua no contabilizada corresponde a fugas, consumos no autorizados, errores de medición y problemas de facturación, así como el costo de producir y distribuir el agua y los ingresos que podrían recuperarse.

La discusión, no obstante, plantea un asunto central para la gestión pública: en un recurso esencial como el agua potable, reducir las pérdidas también puede contribuir a aprovechar mejor el agua disponible y los recursos que se destinan al sistema. Fuente: declaraciones de Raúl Viñas en Informativo Sarandí y datos institucionales publicados por OSE.

Foto

Luis Quintero

Pexels.com

Esta nota es de Rocha al Día. Verla en su sitio original apoya al medio que la publicó.

Leer en Rocha al Día

Comentarios

Cargando…