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Mario García cuestionó el rumbo del gobierno de Ximénez: tercerizaciones, endeudamiento y falta de diálogo

Publicado porDiario La Unión — departamentales

Mario García cuestionó el rumbo del gobierno de Ximénez: tercerizaciones, endeudamiento y falta de diálogo

Por Agustín Díaz Benítez

El ex intendente de Lavalleja habló de su salida del gobierno departamental, de la derrota electoral del Partido Nacional y de su actual rol dentro de la departamental nacionalista.

Durante una extensa entrevista con Entre Líneas por Radio Más 90.7 , cuestionó el rumbo de la actual administración de Daniel Ximénez, habló del fideicomiso Lavalleja Avanza, la situación de los funcionarios municipales, las tercerizaciones, el nuevo horario de atención al público, la situación económica, los impuestos y la falta de diálogo.

También defendió el manejo de los recursos humanos durante su gestión y planteó la necesidad de generar condiciones para atraer inversiones al departamento. Después de un período de gobierno al frente de la Intendencia de Lavalleja, Mario García atraviesa una etapa diferente. Ya fuera de la gestión ejecutiva, retomó parte de su actividad particular y asegura que hoy prefiere escuchar más que hablar.

Sin embargo, continúa vinculado a la actividad política a través de la departamental del Partido Nacional, mantiene contacto con ediles y dirigentes y afirma estar dispuesto a aportar desde la experiencia acumulada durante sus años de gestión. En una extensa entrevista, García repasó su salida de la Intendencia, analizó la derrota electoral del Partido Nacional y se refirió a su nuevo rol político.

Pero el eje central de la conversación estuvo puesto en la actualidad departamental. García cuestionó diferentes decisiones de la administración encabezada por Daniel Ximénez y planteó reparos sobre la política de recursos humanos, la tercerización de servicios y obras, el manejo económico, el nuevo horario de atención al público y la relación con inversores y actores del departamento.

Una nueva etapa después de la Intendencia

García explicó que, luego de dejar la Intendencia, decidió correrse parcialmente de la exposición pública y concentrarse en su actividad particular y en su vida personal. «Yo creo que es tiempo más de escuchar que de hablar», señaló. Aseguró que continúa trabajando junto a compañeros de la departamental nacionalista y que mantiene contacto tanto con dirigentes del Partido Nacional como con personas de otros sectores.

«Estamos para apoyar. Creo que eso todo ciudadano de bien que quiere a su departamento quiere que le vaya bien», sostuvo. Para García, la experiencia acumulada durante los años de actividad política permanece y puede ser utilizada para aportar, aun desde un lugar diferente. «Uno con las responsabilidades que tuvo, con la experiencia que va acumulando, porque eso es algo innegable y que además está con uno.

Después es querer volcarla de repente o no», explicó. Su salida de la Intendencia también significó, según reconoció, recuperar una parte de su vida familiar que durante años había quedado relegada. Su hija nació en 2020, el mismo año en que comenzó la pandemia y asumió como intendente. García recordó que durante ese período la actividad de gobierno prácticamente absorbió su vida.

«Yo conocí a mi hija después que salí de la Intendencia, porque prácticamente no compartía nada con ella», relató. Recordó especialmente una frase que le dijo su hija cuando comenzó a pasar más tiempo en casa: «Papá, qué lindo tenerte todo el día en casa». García contó que durante sus cuatro años de gestión tomó solamente tres licencias de diez días y prácticamente no tuvo vacaciones.

«Si la gente te da la responsabilidad, lo primero que tenés que hacer es dedicarte a lo que la gente quiere que hagas», afirmó. La derrota electoral: «Fue un cimbronazo» Al analizar la derrota del Partido Nacional en las elecciones departamentales, García reconoció que el resultado fue un golpe que no esperaba. «Fue un cimbronazo que no esperábamos», afirmó.

De todas maneras, señaló que el nacionalismo sabía que enfrentaba una elección disputada. También se detuvo en el comportamiento electoral de algunas localidades del interior. Según su interpretación, hubo alrededor de 1.500 votos que fueron dirigidos a candidaturas municipales pero no se trasladaron a la elección departamental. Más allá de esas consideraciones, García reconoció que la ciudadanía decidió un cambio.

«La gente decidió un cambio», señaló. Pero a partir de allí planteó una lectura política sobre la gestión que comenzó posteriormente. «Creo que no hay persona que no note el cambio entre dos modelos de administración», afirmó.

García sostiene que existe una diferencia clara entre las formas de administrar de los gobiernos departamentales del Partido Nacional y del Frente Amplio y comenzó a enumerar lo que considera señales del nuevo modelo de gestión.

Fideicomiso Lavalleja Avanza: «Continuamente se ponen en la opinión pública cosas que no son ciertas» Uno de los temas centrales de la entrevista fue el fideicomiso Lavalleja Avanza, que volvió a estar en el centro de la discusión política a partir del pedido de informes presentado por el edil nacionalista José Rojas.

Según la información surgida de ese pedido, al 10 de julio de 2025 se habían pagado $156.229.117, equivalentes al 36% del costo total estimado del fideicomiso. Consultado por las diferencias planteadas públicamente en torno a los números y a quién correspondió el pago del fideicomiso, García cuestionó algunas de las afirmaciones realizadas desde la actual administración.

«Me ha llamado un poco la atención, pero creo que no es nuevo, que continuamente se ponen en la opinión pública cosas que no son ciertas», afirmó. El ex intendente sostuvo que el fideicomiso no era administrado directamente por la Intendencia y explicó que durante su gestión la comuna definió las obras y controló su ejecución. También afirmó que no se llegó a utilizar la totalidad del financiamiento autorizado.

Según García, algunas obras previstas quedaron inconclusas luego del cambio de administración y mencionó específicamente trabajos vinculados a Batlle y Ordóñez y al edificio de la Junta Departamental. Su interpretación es que la documentación actualmente disponible demuestra que una parte sustancial del fideicomiso ya había sido abonada antes de la salida de su gobierno.

«Yo escuché al presidente de la Junta decir que el fideicomiso lo pagaba el Frente Amplio», señaló. Para García, el problema trasciende la discusión sobre un número puntual y se relaciona con la credibilidad de los gobernantes. «El gobernante, por más que duela, tiene que decir la verdad.

No se puede estar faltando a la verdad, porque ahí es donde uno adquiere legitimidad para gobernar y la gente confianza para creer», sostuvo. «El Frente Amplio ha hecho de la mentira una forma de gobierno» En este punto, García utilizó una de las expresiones más duras de toda la entrevista.

Al referirse a distintas afirmaciones que, según su interpretación, se han realizado desde el oficialismo, sostuvo: «El Frente Amplio ha hecho de la mentira como una forma de gobierno». La afirmación fue planteada por el ex intendente como parte de su cuestionamiento a la comunicación de la actual administración y del gobierno nacional.

García también mencionó otras discusiones políticas nacionales y sostuvo que, a su entender, la falta de certezas termina afectando la confianza de la población y de los inversores. Su planteo general es que un gobierno debe comunicar con precisión sus decisiones y sus números, especialmente cuando se trata de asuntos económicos.

La confianza como un factor de gobierno

García trasladó esa discusión hacia la situación económica nacional y la necesidad de generar confianza para atraer inversiones. Puso como ejemplo el debate generado alrededor de una camioneta utilizada por el presidente de la República y sostuvo que determinadas situaciones pueden generar dudas en quienes analizan la posibilidad de invertir en Uruguay. «Entonces no se puede generar incertidumbre», afirmó.

Para García, la responsabilidad de quienes gobiernan, tanto a nivel nacional como departamental, incluye la necesidad de brindar señales claras. «Cuando uno está al frente del gobierno nacional, departamental, no se puede generar ese tipo de incertidumbre, porque lo que termina pasando es que la gente no confía», sostuvo. En su análisis, esa misma lógica debe aplicarse a la administración departamental.

Recursos humanos: «El éxito de nuestra gestión» Al hacer un análisis sobre cuál considera que fue el punto más alto de su administración, García no eligió algunas de las obras más destacadas de su período. No mencionó la llegada de la obra de UTEC, el puente sobre el arroyo Campanero, el realojo de vecinos de asentamientos ni los kilómetros de asfalto ejecutados. «¿Sabe cuál fue el éxito de nuestra gestión?

El manejo de los recursos humanos», afirmó. Para García, las claves fueron «reglas claras, rumbo cierto y juego en equipo». El exintendente sostiene que durante su gobierno prácticamente se mantuvo el mismo número de funcionarios con el que recibió la Intendencia y cuestiona las decisiones adoptadas posteriormente respecto a contratos y puestos de trabajo.

Funcionarios y tercerizaciones

García sostiene que la reducción de funcionarios termina teniendo consecuencias sobre los servicios y que, ante la falta de personal, la administración debe recurrir a empresas privadas. «Si usted no tiene funcionario, termina privatizando. ¿Por qué? Porque alguien tiene que hacer las obras», sostuvo.

Mencionó distintos trabajos que, según su versión, anteriormente eran realizados por funcionarios municipales y que actualmente son objeto de llamados a empresas. Entre ellos mencionó reparaciones en edificios públicos, trabajos en la Casa de la Cultura de José Pedro Varela y tareas en el complejo de Las Delicias.

«Se da la paradoja que el edificio donde funciona el área de servicios sociales lo hizo íntegramente la Intendencia con funcionarios propios. Ahora, ¿Hay que reparar el techo? Se llama a licitación», ejemplificó. También mencionó reparaciones en cocinas y otros trabajos que, a su entender, podrían ser realizados con recursos municipales.

Para explicar su posición utilizó una comparación cotidiana: «Si usted paga para que le pinten una pared, le va a costar una plata; si lo hace usted, le va a salir más barato». García considera que la discusión no se limita al costo de cada obra, sino que también alcanza a la calidad de los servicios. «Lo primero que iba a pasar: que iban a empeorar los servicios.

Si usted no tiene gente para trabajar, obviamente que los servicios empeoran», afirmó. Y planteó una evaluación que, según su visión, debe hacer directamente el vecino: si los caminos rurales están en las mismas condiciones, si los barrios están igual de limpios, si las calles se arreglan con la misma frecuencia y si el ritmo de obras es similar al período anterior.»Créame que no es», respondió.

De la tercerización al endeudamiento

García vinculó la contratación de empresas privadas con la situación económica de la Intendencia. Su argumento es que una obra tercerizada puede resultar más costosa que una realizada con funcionarios municipales y que el aumento del gasto puede generar una mayor necesidad de financiamiento. En ese marco cuestionó el préstamo aprobado para la actual administración.

«¿Qué es lo que acaba de hacer el intendente y aprobó la Junta con los votos del Frente Amplio? Un préstamo en el Banco República, porque no le da la plata», sostuvo. Para García, una vez asumido un crédito, la administración debe generar recursos para devolverlo, y vinculó esa necesidad con la discusión tributaria.

El aumento de impuestos

Otro de los puntos cuestionados fue la política tributaria. El nacionalista afirmó que miles de padrones tendrán un aumento de impuestos y sostuvo que esa situación afecta a una parte importante de las familias del departamento. «Se viene un aumento de impuestos para 8.600 padrones, que nadie sabe cuánto es a partir del primero de enero y que afecta a 8.600 familias en el departamento», afirmó.

Su planteo es que las decisiones de gasto, tercerización y endeudamiento terminan teniendo consecuencias sobre los contribuyentes. La discusión sobre los padrones y la contribución inmobiliaria forma parte del Presupuesto Departamental 2026-2030, aunque las cifras y alcances mencionados por García corresponden a su interpretación política de la situación.

«Nosotros dejamos 8 millones de dólares en el banco» García defendió especialmente la situación económica que, según afirmó, dejó al finalizar su administración. Recordó que cuando asumió en 2020 encontró aproximadamente un millón de dólares en caja y un déficit cercano a los cinco millones. «Un mundo que se venía abajo, un mundo, no un país, un mundo que se venía abajo», describió.

A ese escenario sumó la pandemia y una sequía que calificó como la mayor de la historia. Pese a ello, sostuvo que al finalizar su administración dejó unos ocho millones de dólares en el banco y una cartera de entre diez y doce obras en ejecución o prontas para continuar.

«Nosotros dejamos 8 millones de dólares en el banco, una cartera de obras de 10, 12 obras que lo único que había que hacer era seguir con la ejecución, una Intendencia ordenada», afirmó. También señaló que durante su gestión prácticamente mantuvo el mismo número de funcionarios que había recibido. «Los números no mienten», sostuvo.

Y cuestionó particularmente una declaración del actual intendente sobre la situación financiera de la comuna. «El otro día el intendente dijo que la Intendencia está fundida. Eso es responsabilidad del que gobierna», afirmó. García contrapuso esa situación con lo que, según su versión, hizo al asumir en 2020. «Yo tenía el mismo número de funcionarios, tenía el déficit, y lo que hice fue afrontarlo.

Administrar con responsabilidad y ser lo más eficientes con los recursos públicos», sostuvo. FNC: «Esta cachetada que recibe el departamento es tremenda» Otro de los temas que generó una reacción especialmente fuerte fue el cierre de FNC. El líder la lista 58 calificó la salida de la empresa como un golpe importante para Lavalleja. «Esta cachetada que recibe el departamento con el cierre de FNC es tremenda», afirmó.

El ex intendente cuestionó además la forma en que, según su relato, el sistema político tomó conocimiento de la decisión. Sostuvo que durante su gestión existió contacto con la empresa y que, ante un primer intento de cierre, se trabajó con FNC y con el gobierno nacional para intentar evitarlo.

Explicó que una de sus primeras preocupaciones al asumir como intendente fue conocer directamente la situación de las principales empresas, gremios e instituciones del departamento. «Cada vez que asumía como diputado y cuando asumí como intendente, la primera obligación que tenía era conocer de primera mano la realidad de los diferentes actores departamentales», señaló.

En relación con FNC, aseguró que las gestiones de la actual administración llegaron tarde.

Arroyal y la necesidad de atraer inversiones

El reclamo de mayor diálogo apareció nuevamente cuando García se refirió a la situación de Arroyal. En su condición de presidente de la departamental nacionalista, afirmó que una de las primeras medidas adoptadas después de asumir fue solicitar una reunión con el intendente. «Todavía estamos esperando para ser recibidos», sostuvo.

El ex diputado aclaró que, según su versión, la intención era aportar y no simplemente formular críticas. Como ejemplo mencionó el caso de un proyecto de inversión vinculado a la industria frigorífica.

Según explicó, existe una persona del departamento interesada en invertir y duplicar los puestos de trabajo, con un crédito aprobado por el Banco República, pero que lleva aproximadamente un año esperando una decisión administrativa relacionada con el contrato.

García señaló que el problema estaría vinculado a una observación del Tribunal de Cuentas y sostuvo que desde la oposición se busca colaborar para encontrar una solución. «Queremos aportar a esa solución, queremos darle seguridad a la empresa, por supuesto que a los trabajadores, y una luz de esperanza a los que no tienen trabajo», afirmó. Para García, el caso demuestra la importancia del diálogo institucional.

«Hay que dialogar más, hay que escuchar más», sostuvo. «No hay inversor en el mundo que esté esperando un año» El ex intendente utilizó el caso Arroyal para plantear una preocupación más amplia: la necesidad de generar confianza en quienes pretenden invertir en Lavalleja. «Hay que generar esa confianza en los inversores, que vengan y digan: ‘Bueno, vamos a invertir en Lavalleja», sostuvo.

Para García, las señales de los gobiernos son determinantes. «Las señales tienen que ser muy claras. Y acá no hay señales», afirmó. A su entender, un inversor no puede permanecer durante un período prolongado esperando una definición. «No hay inversor en el mundo que esté esperando un año para que le digan sí o no», señaló.

También defendió la necesidad de que los partidos políticos puedan trabajar conjuntamente en aquellos asuntos que impliquen generación de empleo. «Muchas veces se dice que los políticos hablan y hablan y hablan y hablan. Bueno, justamente del hablar y el hablar y el hablar surgen las soluciones a los problemas que a veces tienen 50 años», planteó. El nuevo horario de atención: «¿Cuál es el justificativo?»

Otro de los temas cuestionados por García fue la decisión de extender el horario de atención al público de la Intendencia. Su crítica parte desde una perspectiva económica y de eficiencia. «No hay manera de que salga más barato», afirmó. Según su razonamiento, mantener abiertas las oficinas durante más horas implica mayores costos de funcionamiento. «Por donde lo mire le sale más caro», sostuvo.

García cuestionó además que la decisión no haya sido acompañada, según su percepción, por un análisis comparativo con otras intendencias del país. «Me fijo en las otras 18 intendencias cuál es el horario de atención al público», explicó. A partir de esa comparación, sostuvo que Lavalleja pasaría a tener uno de los horarios de atención más extensos del país.

«¿Por qué la gente de Minas necesita tener un servicio más caro que el resto?», se preguntó. Para García, antes de extender un horario debería estudiarse cuántas personas utilizan realmente el servicio en esas horas y qué relación existe entre el costo y la demanda. «Uno tiene que mirar al que es más eficiente», afirmó.

«La forma en que se hizo no la comparto» García también cuestionó la forma en que se implementó el cambio de horario. «Lo primero que tengo que decir es que se hizo sin consultar a los protagonistas», sostuvo. Para el ex intendente, los funcionarios y el sindicato deberían haber participado previamente de la discusión. «Usted tomar una medida de este tipo sin consultar, sin hablar con el sindicato», cuestionó.

También puso en duda que la extensión horaria necesariamente genere una mejor atención al vecino. A su entender, debería analizarse la cantidad de trámites y personas atendidas durante el horario actual y compararla con la demanda existente en las nuevas horas. «Usted tiene que ver cuántos actos hace ese funcionario durante el día y cuántos debería hacer por hora», explicó.

García recordó que durante su gestión se enfrentó una situación de largas esperas y aglomeraciones en determinadas áreas de la Intendencia. Según relató, en sectores como Tránsito y Jurídica había momentos en que se concentraban alrededor de 200 personas. La solución que implementó su administración fue un sistema de agenda electrónica. «Copiamos al que lo hace mejor que nosotros», afirmó.

Para el nacionalista, la incorporación de mecanismos de gestión eficientes puede resolver problemas sin necesidad de ampliar indiscriminadamente los horarios.

El interior y los alcaldes

Consultado sobre las diferencias que se han planteado con algunos alcaldes del interior, García sostuvo que la evaluación del actual gobierno departamental deberá hacerse cuando termine el período. No cuestionó que exista un trabajo político con las localidades, pero afirmó que los resultados deben medirse en función de las obras y las inversiones realizadas. «Eso lo vamos a saber el día que pasemos raya», sostuvo.

Planteó que habrá que analizar cuánto se invirtió en José Pedro Varela, Pirarajá, Solís de Mataojo y las restantes localidades. «Porque ir a hablar es fantástico. El tema es hacer. Es hacer que las cosas pasen», afirmó. García recordó que durante su administración se realizaron, según su versión, más de 90 obras de diferente magnitud.

«Nosotros dejamos más de 90 obras, grandes, pequeñas y medianas y de todos los colores», afirmó. Sostuvo que hubo intervenciones en distintos puntos del departamento y que algunas fueron incluso polémicas. «Dejamos 90 obras, no hubo rincón del departamento que no tocáramos y le mejoráramos la calidad de vida a la gente», señaló.

«Dejamos una Ferrari cero kilómetro con el tanque lleno» Para resumir la situación que, según su visión, dejó al finalizar su administración, García recurrió a una comparación que ya había utilizado públicamente. «Nosotros dijimos acá cuando nos fuimos que habíamos dejado una Ferrari cero kilómetro con el tanque lleno», recordó. Y agregó: «Así lo dije. Y así es».

La metáfora fue utilizada para defender la situación económica, la cartera de obras y las condiciones en las que, según su relato, entregó la Intendencia. Pero inmediatamente después planteó una situación concreta que, dijo, le genera especial preocupación.

Las viviendas del barrio Peñarol

García señaló que en el barrio Peñarol existen aproximadamente nueve viviendas destinadas a familias que necesitan una solución habitacional y que, según afirmó, todavía no fueron entregadas. «¿Usted se pregunta por qué?

¿Cuál es el motivo que hay como nueve viviendas ahí para gente que no tiene dónde vivir, que viven en los asentamientos de Minas y hace ya un año y tres meses que está esta administración y todavía no han podido entregar esas viviendas?», cuestionó.

El ex intendente vinculó esas viviendas con una política habitacional desarrollada durante su administración y sostuvo que la demora le genera una preocupación particular. «Eso me duele porque trabajamos mucho por ese tema», afirmó. El planteo deja instalada una pregunta concreta sobre el estado de esas viviendas y los motivos por los cuales, según García, todavía no fueron adjudicadas.

¿Qué encuentra positivo en la actual administración? En otro momento de la entrevista, Mario García fue consultado directamente sobre si encontraba algún aspecto positivo en la gestión del Frente Amplio. Entre las obras mencionadas aparecieron la avenida Artigas, la intervención en el Teatro Lavalleja y la semipeatonal.

Sobre la avenida Artigas, García sostuvo que el proyecto ya estaba planificado durante su administración y que formaba parte de una cartera de obras que había quedado preparada. Respecto al Teatro Lavalleja, manifestó reparos sobre algunos aspectos de la intervención y señaló que prefería esperar para evaluar cómo funcionará en la práctica.

También planteó dudas respecto al impacto de la obra en el entorno y el estacionamiento. Sin embargo, introdujo un matiz: «Soy optimista, sí, soy optimista. Siempre hacer cosas es bueno». Para García, la responsabilidad fundamental de un gobernante puede resumirse en una idea: «La responsabilidad que tiene un gobernante, y uno lo quiere resumir, es hacer que pasen cosas».

Pero inmediatamente agregó una condición: «Lo ideal es que estén bien hechas». Cuando se le pidió entonces que identificara rápidamente un punto alto de la actual administración, respondió: «Yo tendría que pensar primero». Y agregó: «Si me pregunta a mí, yo creo que a nadie le sale nada rápido».

Una nueva etapa, pero con la mirada puesta en Lavalleja Aunque asegura que hoy pretende ocupar un lugar menos visible y que prefiere escuchar antes que hablar, Mario García continúa siguiendo de cerca las decisiones del gobierno departamental. Su balance combina la autocrítica sobre la derrota electoral del Partido Nacional con una defensa de la gestión que encabezó entre 2020 y 2025.

Reconoce errores, pero reivindica especialmente el manejo de los recursos humanos, la planificación y la ejecución de obras. Al mismo tiempo, cuestiona el rumbo de la actual administración y advierte sobre las consecuencias que, desde su perspectiva, pueden tener las decisiones tomadas en materia de funcionarios, tercerizaciones, financiamiento y servicios.

Su preocupación también se extiende a la capacidad del departamento para atraer inversiones y generar empleo. Desde su nuevo lugar dentro de la política departamental, García asegura que pretende aportar desde la experiencia acumulada. Y, aunque sus declaraciones marcan fuertes diferencias con el actual gobierno, vuelve una y otra vez sobre una misma idea: el diálogo como herramienta para encontrar soluciones. «Hay que escuchar más, encontrar el camino del medio», sostuvo.

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