Se cumplieron treinta años del robo a la sucursal del Banco República en la ciudad de Los Cerrillos
Publicado porHOY CANELONES — noticias

El túnel que hizo historia
(Primera parte)
Jennifer Cassarino
El caso policial conmocionó a la comunidad de aquel entonces y, tres décadas después, continúa siendo uno de los episodios más recordados de Los Cerrillos. Durante este mes, HOY CANELONES repasará, a través de distintas voces, el recuerdo del robo a la sucursal del Banco República que perpetró el conserje Jorge Fabián Sánchez Silva.
Para la primera entrega de esta serie reconstruiremos los hechos que, por un lado, tienen tintes de realidad y, por otro, parecen sacados de una historia de ficción. Nos situamos en el sábado 3 de agosto de 1996. Los Cerrillos celebraba el centenario de su fundación y la ciudad estaba de fiesta.
Desfiles, discursos y la presencia del entonces presidente de la República, Julio María Sanguinetti, formaron parte de la celebración. Por la noche, la música, la sidra y los fuegos artificiales continuaron los festejos. Lo que los vecinos no imaginaban era que, mientras tanto, frente a la plaza principal se estaba gestando uno de los robos más grandes de la época.
El robo de su vida
El conserje del Banco República de Los Cerrillos, Jorge Fabián Sánchez Silva, de 44 años, oriundo de Progreso, casado y padre de tres hijos, construyó un túnel desde su casa —anexa al Banco— hasta la bóveda. La vació de dinero, abandonó el pueblo y, tras una sucesión de hechos que nunca se esclarecieron del todo, fue capturado por la Policía, aunque el dinero ya había desaparecido.
En torno al caso hubo muchas hipótesis, versiones y “dimes y diretes” que, con el paso del tiempo, incluso le dieron un tono casi legendario a lo sucedido. Una de esas historias sostiene que, en la mañana del lunes 5 de agosto de 1996, antes de emprender la huida, Sánchez izó la bandera del Banco a media asta y, al ser consultado por un vecino sobre el motivo, respondió que el pueblo estaría de duelo aquel día.
Pala por pala
Sánchez cometió el delito fruto de una idea que fue madurando durante mucho tiempo. Ningún vecino y, según declaraciones, ni siquiera su familia, lograron descubrirlo. Cavó durante varios meses, en la madrugada, minuciosamente y en solitario, un túnel desde su casa hasta la bóveda, removiendo grandes cantidades de tierra y ocultando cuidadosamente cada uno de sus movimientos.
Según los testimonios de la época, Sánchez era una persona agradable y atenta con los vecinos. A partir de aquel robo, pasó a ser conocido como “El tunelero” o “El boquetero”, tanto por la prensa policial como por los habitantes del pueblo. Posteriormente decidió entregarse, con la condición de que la jueza de la localidad, Elsa Mundín, fuera personalmente a buscarlo.
Asimismo, aún existen interrogantes sobre qué fue de él una vez que cumplió su condena. Algunas voces sostienen que falleció, mientras que otras aseguran que continúa con vida. Hoy tendría 74 años. Nada se sabe de su paradero. La sucursal del Banco República de Los Cerrillos en la actualidad.
Su palabra
En mayo de 2000, el periodista Darío Albín, del diario La República, logró contactar a Sánchez durante una de sus salidas transitorias a la casa de su madre. En aquella entrevista, Sánchez fue consultado sobre por qué había decidido robar el banco y respondió: “Yo sufría los problemas de mis vecinos. Me fui cansando, sabía que precisaba una revolución personal, pero debía buscar que fuera sin sangre ni violencia.
Y sin perjudicar a nadie que no fuera a mí mismo. Entonces decidí llamar la atención de la gente para que se diera cuenta de que todo lo que se estaba sufriendo no se cambiaba de una forma violenta, sino a través de las urnas. No soy comunista, pero quiero un cambio. Yo soy de la época de los sesenta, y muchas veces tuve que delinquir para sobrevivir.
En la dictadura me dirigía a la casa de algún poderoso que salía de viaje, y bueno…”. Otra de las grandes incertidumbres en torno al caso fue la cantidad de dinero que se llevó. En esa misma entrevista Sánchez señaló que “había mucho más del dinero que debía haber”. Cuando el periodista le preguntó cuánto dinero había robado, Sánchez respondió: “No le voy a decir la cifra exacta porque no es saludable”.
Cuando fue detenido, el conserje del Banco no tenía el dinero consigo, otro de los grandes misterios del caso. “¿Ese dinero está guardado?”, preguntó Albín. “Ese es un tema muy íntimo”, respondió Sánchez. También habló de su condena y aseguró que recibió ofrecimientos para obtener beneficios judiciales, aunque afirmó que nunca tuvo interés en comprar su libertad.
El implicado sostuvo en ese momento que no se arrepentía de lo que había hecho. “Lo primordial para mí era llamar la atención. Siento que algo hice, porque si las personas me llaman es porque sirvió. Y no hubo muertos, sangre ni violencia”, concluyó.
En las próximas entregas de esta serie, HOY CANELONES compartirá el testimonio de vecinos y protagonistas que vivieron de cerca un episodio que, treinta años después, continúa despertando recuerdos, interrogantes y distintas versiones sobre uno de los robos más sorprendentes de la historia reciente.
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